Herencia Atómica (VII): Máscaras inservibles en Chernóbil

La evacuación de la población de Prípiat comenzó 36 horas después de producirse el accidente. En medio de un caos total, las casas fueron señaladas con una equis imaginaria y 35.000 personas emprendieron la huida llevándose los mínimos enseres. Algunas ropas y apenas dos o tres recuerdos. 
Jóvenes de todas las edades obedecieron, tan curiosos como atemorizados, las órdenes dictadas por las autoridades militares soviéticas. Sentados en sus viejos pupitres de madera ni siquiera tuvieron tiempo de utilizar las ingenuas máscaras antibacteriológicas que el Gobierno de la URSS repartió por todas las escuelas a lo largo y ancho del país en prevención de un ataque estadounidense. 
Pero la agresión exterior jamás se produjo. Y las máscaras, como cualquier esperanza de un regreso temprano, quedaron esparcidas como naturaleza muerta por el suelo inmundo de Prípiat.
Fotografía: ©Ángel Navarrete
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s