Mentiras piadosas

2015012307582073587

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, recibe al rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdulaziz

La política se ha transformado en propaganda. Y los políticos, junto a otros que simulan no serlo, suelen desplegar campañas demoledoras sabedores de la efectividad que tienen sobre la opinión pública. Esa frase de “repítelo que algo queda” tiene más sentido del que queremos creer. Es la táctica defensiva. Un ejemplo es la omisión del nombre de Bárcenas en todas las comparecencias del Gobierno y su sustitución obsesiva por pronombres personales. La estrategia no era solamente mostrarnos el rostro victimista de quien se siente estafado por un bandolero escondido en las montañas. Lo que pretenden es enredar todo lo que puedan esa compleja trama de corrupción para aturdir al ciudadano que, aburrido y superado, termina olvidándolo todo para no enloquecer.

La maniobra de ahora se ha vuelto ofensiva. Quiero decir que van al ataque con todo lo disponible. Ahí está Venezuela, el dragón de su cuento, esa dictadura ominosa que saca a los niños de la cama a medianoche para fusilarlos al amanecer. Utilizan al país caribeño para mostrarnos su perfil patriótico más superlativo maquillado con algunos éxitos económicos. Como si los españoles fuéramos estúpidos.

Pero hagamos de Freud durante un instante para avanzar en la singular psicología de estos políticos y de un cierto sector de la prensa, especialmente de la televisión que es la que más daña a la verdad. Si se hurga en la llaga, veremos que esta ofensiva se alimenta de un victimismo primitivo basado en la permanente amenaza que, al final, suele tener éxito. Ellos, los políticos y sus seguidores, acaparan el Bien, un valor religioso, y por lo tanto están obligados a defender la identidad y la independencia de todos los ciudadanos. Por altruismo, se entiende.

Venezuela es la personificación del Leviatán en el imaginario publicitario de los medios de comunicación en España. Una especie de prodigio abisal que si lograra desplegar su tenebrosa sombra sobre nosotros y no estuvieran ellos para defendernos, sólo nos quedaría morirnos de terror en ese mismo instante, o mordernos las venas y aullar de pavor como maniacos.

Todo esto se realiza en sincronía coral con el Gobierno, algo inédito en la prensa de Europa. No importa el ridículo realizado por el ABC con su portada de Varoufakis y el infame titular que acompaña a la fotografía. De lo que no hablarán es de la hipocresía que encierra su súbita preocupación por los ciudadanos y los derechos humanos. Excepto medios digitales como La Marea y algún otro, se omite otra vez que el PP y el gobierno de España sigan haciendo suculentos negocios con el mismo país que hoy tratan de degradar hasta límites depravados. Por cierto, utilizan la misma artillería lingüística que cuando hablan de ETA. Lo mismo hicieron con Libia y Túnez mientras negociaban con dictaduras islamistas como Arabia Saudí y países como Bahrein, entre otros. Pero esto es bueno. Es el Bien.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s