Nanga Parbat, la montaña desnuda

Nanga Parbat

Nanga Parbat significa “Montaña desnuda” en urdu, la lengua pakistaní, debido a que no rivaliza en altitud con otros grandes picos. Este monte es un gigante aislado en la coordillera del Karakórum. Es la novena cumbre más alta del planeta y una de las tres más difíciles de someter. De hecho, junto al K2, jamás ha podido ser escalada en invierno.

El motivo de este recuerdo es que, aparte de su extrema belleza, cinco de los más grandes escaladores de la actualidad, los polacos Adam Bielecki y Jacek Czech, el vasco Alex Txikon, el italiano Daniele Nardi y el pakistaní Muhammad Ali Sadpara se encuentran hoy en medio de su pétrea panza con el objetivo de hollarla bajo condiciones meteorológicas extremas. Un reto descomunal y muy arriesgado.

Nanga Parbat, esa piedra nevada que el hombre de la foto observa con admiración y respeto, es una trampa silenciosa de 8.125 metros de altitud. Txikon y Bielecki, dos portentos del montañismo actual, intentan seguir la vía por el extremo izquierdo de la vertiente Diamir, la pared que puede observarse a la derecha de la pirámide rocosa de la imagen conocida como la ruta Kinshofer. La vía normal, la más protegida de los glaciares que amenazan con descolgarse como bloques de cemento y que el gran Reinhold Messner descartó en 2000 por seguir la huella que el británico Albert Mummery dejó impresa en la cara norte antes de desaparecer junto a dos gurkhas en 1895 .

Messner recorrió la montaña de oeste a norte, desde Diamir a Rakhiot, un esfuerzo sobrehumano para enlazar con la misma ruta que utilizó el austriaco Hermann Buhl durante la primera conquista. Fue en vano. La nieve le dejó bloqueado a 7.500 metros, justo donde arranca la vía hacia la cumbre. Sin embargo, a juicio de Messner, el sueño de Mummery había quedado completado. Miente, o mejor dicho, exagera. Porque hasta los más grandes exageran. En realidad, ni él ni nadie la ha recorrido en su totalidad. El italiano Simone Moro y el kazajo Denis Urubko lo intentaron en 2014 pero desistieron. Esta montaña come hombres se puso terca y cerró la entrada con temperaturas despiadadas y vientos que sonaban como el relincho de mil potros bravos.

Ahora, en cambio, muestra su deslumbrante belleza, envuelta en ese silencio sepulcral que suele preceder a un ajuste de cuentas. La expedición de Alex Txikon y Adam Bielecki quiere aprovechar la tregua para destripar el inaccesible secreto que esta dolménica roca esconde en invierno. Se llama Nanga Parbat. La virgen desnuda.

PD: Para seguir en tiempo real la ubicación exacta de los alpinistas en la montaña.  http://racetracker.es/rt/alextxikon/NANGAPARBAT/

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